No siempre es fácil saber si algo forma parte de una etapa o si necesita un poco más de apoyo.
Le cuesta expresar lo que siente
Se frustra, se enoja o se cierra porque no encuentra una forma clara de comunicar lo que le pasa.
Han cambiado su conducta o sus relaciones
Aparecen peleas frecuentes, aislamiento, irritabilidad o comportamientos que antes no eran habituales.
Está teniendo dificultades en la escuela
Bajas calificaciones, problemas de atención, rechazo a asistir o dificultades para relacionarse con otros niños.
Algo parece estar rebasándole
Cambios familiares, pérdidas, miedos, inseguridad o ansiedad pueden afectar la manera en que se siente y actúa.
No es necesario esperar a que el problema sea muy grande para pedir orientación.